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Mi primer parapente… ¿cuál elegir?

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Es algo por lo que hemos pasado todos/as, ¿verdad?… el dilema de elegir nuestras primeras alas… nuestro primer parapente.

En esta entrada voy a intentar mantener un tono “lo menos técnico posible”; no voy a hablar ni a comparar prestaciones,  índices de planeo o velocidades de distintos parapentes… ésto, va de otra cosa.

Se trata de SEGURIDAD.

Los distintos modelos de parapentes puede que vuelen unos algo mejor que otros, claro, pero tampoco hay tanta diferencia, y no creo que sea lo más importante a la hora de elegir tu primer ala.

También quiero dejar claro que lo expuesto en esta entrada es mi opinión personal, aunque contrastando con otros artículos, revistas o vídeos en los que profesionales y expertos del parapente hablan sobre el mismo tema, debo decir que coincidimos bastante.

HOMOLOGACIONES

Aunque entiendo que la mayoría de los que leéis esta entrada conocéis ya las categorías o clases de parapentes que se distinguen en las homologaciones, y dado que es una entrada dirigida a principiantes, creo necesario hacer un rápido y breve repaso… si crees que ya te lo sabes, puedes saltar al siguiente punto.

Los parapentes se homologan, y se clasifican en distintas categorías, en función de las reacciones que tienen en distintas configuraciones de vuelo, y se aconseja para qué tipo de pilotos van dirigidos.

Veamos una tabla, que se entiende mejor y de forma más rápida:

HOMOLOGACION DENOMINACIÓN CARACTERÍSTICAS ¿PARA QUIEN? ¿PARA QUÉ?
CLASE EN-A STANDAR Parapentes fáciles de pilotar. Muy seguros. “Perdonan” la mayoría de errores de pilotaje. Si sufren plegadas, recuperan el vuelo normal sin acción del piloto con giros de menos de 180º y ángulos de cabeceo asumibles. Todo tipo de pilotos, sobre todo principiantes, alumnos de escuela y pilotos ocasionales (de fin de semana) que vuelen pocas horas al año. Aptos como primer parapente. Ideales para aprender en la escuela y para progresar después de los cursos, durante los primeros años, hasta hacer los primeros vuelos de distancia o incluso los primeros “pinitos” en acrobacia (pérdidas, espirales, wing overs..). También para pilotos “tranquilos” que solamente buscan disfrutar de vuelos locales los fines de semana.
CLASE EN-B

STANDAR

“B fácil”

 Parapentes fáciles de pilotar. Seguros. Son un poco más difíciles de pilotar y manejar que los clase A (inflado y pilotaje un poco más técnicos y “finos”).  Para principiantes que han acabado los cursos, han demostrado y tienen buenas habilidades de vuelo. Aptos como primer parapente.  Para progresar en los primeros años de vuelo, si el piloto principiante tiene como objetivo final el vuelo de distancia o la competición. Permite un progreso no más rápido, pero quizás ayude más en entrenar el pilotaje sensitivo.

STANDAR

“B alta”

Parapentes más difíciles de pilotar que las B fáciles. Si sufren plegadas tienen reacciones rápidas, pueden entrar en espiral y necesitar la acción del piloto para recuperar el vuelo normal. Para pilotos con experiencia que vuelen de forma habitual, pilotos que vengan de pilotar clase B fácil o pilotos expertos que buscan algo mas fácil de pilotar que las clase C Para hacer vuelos de distancia “normales” o para las primeras competiciones.
CLASE EN-C SPORT  Parapentes exigentes de pilotar. Si sufren plegadas necesitan acción correcta del piloto para recuperar el vuelo normal. Sensibles a errores de pilotaje.

 Pilotos expertos, con experiencia en vuelo térmico y condiciones turbulentas, que vuelen de forma habitual y constante.

 

 Para hacer vuelos de distancia de rendimiento y competiciones a nivel amateur.
CLASE EN-D PERFORMANCE  Parapentes difíciles de pilotar, no perdonan errores y necesitan acciones precisas del piloto para corregir incidencias en vuelo.  Pilotos muy expertos, activos y competidores.  Para hacer vuelos de distancia de alto rendimiento o para alta competición.

Bueno, vista la tabla, y dado que el tema a tratar es la elección del primer parapente para un principiante,parece claro que debería elegir un parapente Clase A o Clase B, ¿verdad?

Nos centramos entonces en estas dos categorías (o tres, según se mire), y dejaremos las clases C y D para los que ya saben de qué va esto de volar parapentes.

SEGURIDAD

Por supuesto que los parapentes clase C y D vuelan más y mejor que los clase A y B. Eso está claro… el problema es que esas mejores prestaciones implican una mayor dificultad en el pilotaje, y esa dificultad de pilotaje puede resultar fácilmente en una pérdida de control en vuelo por parte del piloto, si no tiene la experiencia requerida, y acabar en accidente.

Por eso decía al principio que este tema de elección de tu primer parapente va sobre seguridad, y no sobre prestaciones.

Si no existiera esa relación prestaciones-seguridad (o exigencia en pilotaje), no estaría escribiendo este artículo: ¡¡ todos volaríamos parapentes clase D !!

Pero la Seguridad, según lo veo yo, es algo relativo, ¿no?… un parapente clase C en manos del campeón del mundo de parapente es algo seguro… sin embargo el mismo parapente pilotado por un principiante puede convertirse en algo peligroso. Es tan obvio que no creo que haya que darle más vueltas pero, por favor, mantén esta idea en la cabeza mientras lees el resto.

PARAPENTES CLASE A, PARAPENTES “DE ESCUELA”…

Lo de llamar a los parapentes de clase A “parapentes de escuela” es algo que, supongo, viene de que en las Escuelas de Parapente se usan este tipo de alas para enseñar a volar a los alumnos (lógicamente). En mi opinión es un error llamarles así y, además, les da a esta clase de parapentes una fama de “parapentes para novatos” que hace que muchos principiantes los descarten como primer parapente, debido, creo, al efecto social, del que hablaré luego.

Pero un parapente A es un parapente apto “para todos los públicos”…  incluso para alumnos de un curso de parapente. Eso no significa que solamente pueda ser volado por alumnos, o que solo sirva para enseñar a volar, sino que significa que también son aptos para enseñar a volar.

Los parapentes clase A modernos tienen unas estupendas prestaciones y maniobrabilidad que los hacen ideales para ser tu primer parapente, que te permitirá progresar de forma segura, cometiendo errores al principio, pero sin graves consecuencias. Cuando le hayas metido horas y horas de vuelo en térmica, o incluso hayas hecho ya tus primeros vuelos de distancia, o le tires ya a hacer espirales fuertes, o incluso  algo de acrobacia, si es lo que te gusta,… entonces estarás listo para pasar a un parapente con más prestaciones y más exigente en pilotaje.

Créeme, hay mucho jugo que puedes exprimir a un parapente clase A moderno y bueno antes de que se te “quede corto”.

Algunos fabricantes de parapente tienen dos modelos diferentes homologados en clase A: uno muy fácil, destinado a escuelas y a alumnos, y otro con mejores prestaciones, destinado a ser el primer parapente después de los cursos. Pero la gran mayoría de fabricantes cuentan con un único modelo A con las mejores prestaciones que pueden conseguir, ya que mantienen el mismo nivel de seguridad en vuelo, y sirven para las dos cosas: para enseñar y para progresar.

PARAPENTES CLASE B “FÁCILES”

Los fabricantes de parapentes se dedican a fabricar parapentes… y a venderlos.

Ellos saben lo que los pilotos quieren, y también saben que muchos no quieren volar parapentes clase A, sino que quieren tener un parapente clase B. También saben que muchos de esos mismos pilotos no quieren un parapente difícil de volar o que les dé problemas. Para esos pilotos, los fabricantes diseñan los parapentes homologados EN-B, pero que catalogan de “fáciles”, en diferencia de los “B alto” que veremos luego.

Estos parapentes B son aptos como primer parapente. Son un poquito más difíciles de pilotar que los clase A, pero la gran mayoría mantienen el nivel de seguridad A en todas las maniobras e incidencias en vuelo, excepto normalmente en la plegada asimétrica acelerada, en la que la reacción del ala se vuelve más rápida y agresiva, con giros más rápidos y ángulos de cabeceo más elevados. Así que, mientras no estés usando el pedal del acelerador, estarás pilotando un clase A.

Las prestaciones en vuelo de este tipo de alas mejoran un poquito también respecto a los modelos clase A, aunque hay que decir también que de todo hay… puedes encontrar parapentes clase B “malotes” que vuelen peor que algunos clase A “buenos”… en cualquier caso, tampoco esperes encontrar diferencias abismales entre ambos modelos.

PARAPENTES CLASE B “ALTOS”

Como dije antes, los fabricantes de parapente venden parapentes, y buscan satisfacer al mayor número de clientes posible. Gran parte de esos clientes son pilotos de parapente con experiencia, algunos incluso con mucha experiencia, que quieren volar parapentes con buenas prestaciones de vuelo, pero que no sean muy difíciles de pilotar.

Para estos pilotos se diseñaron los parapentes clase B+ y, debido a que son parapentes con muy buenas prestaciones pero con exigencias a la hora de pilotarlos, les pusieron el apellido de “Altos”, o nombres similares, para diferenciarlos de la categoría B pura y dura, ya que en ocasiones algunos modelos están al borde mismo de la categoría C, tanto en prestaciones como en exigencia de pilotaje.

En mi opinión, esta clase de parapentes NO es apta para principiantes, ni por supuesto como primer parapente. De hecho, la mayoría de fabricantes aconsejan esta categoría de parapentes para pilotos con experiencia que quieren ir un poco más allá, o para pilotos con mucha experiencia que, bien porque ya no vuelan tantas horas, o por cualqier otro motivo quieren bajar del nivel C a volar parapentes clase B, pero manteniendo un buen nivel de prestaciones en vuelo.

 VALE, PERO ENTONCES… ¿CUÁL ELIJO?

Quizás debería haber empezado por decir que no diré qué parapente debe elegir un piloto principiante. Creo que cada uno debe hacer sus elecciones de forma personal, con la información que tenga. Y es eso lo que estoy intentando, dar información para que puedas tomar decisiones.

Pero sí daré mi opinión personal; mi opinión actual, que no ha sido siempre la misma, todo hay que decirlo.

Personalmente creo que un piloto principiante debería elegir un parapente clase A como primer parapente.

En ocasiones, podría recomendar un clase B fácil, si el piloto tiene buenas cualidades, va a volar a menudo y de forma continuada y su claro objetivo es hacer vuelos de distancia o competir en el futuro. Y no es que piense que volar un parapente B le va a ayudar a conseguir sus objetivos de forma más rápida, solamente pienso que, psicológicamente, estará más motivado.

En ningún caso recomendaría como primer parapente un clase B alto… y en muchas ocasiones, y dependiendo de qué modelo, ni siquiera como segundo parapente. He visto ya suficientes parapentes B altos descontrolarse en manos de pilotos que habían pasado a este nivel demasiado pronto como para pensar así.

Ni que decir tiene que ni pensar en un clase C o D como primera opción de ala…

El problema es que muchos fabricantes no disponen de dos modelos clase B en su catálogo, fácil y alto, y en muchas ocasiones el modelo B que ofrecen es de unas exigencias demasiado altas, a mi entender, para un principiante. En estos casos, yo recomiendo elegir el modelo clase A, que normalmente es suficientemente bueno.

HASTA AQUÍ PUEDES LEER… O PUEDES SEGUIR

Hasta aquí he intentado dar información lo más clara y breve que he podido para que un principiante pueda decidir qué categoría de parapente debería elegir como primer ala.

Pero ya puestos, me gustaría opinar sobre los motivos que lleva a un principiante o a un piloto poco experto a volar un parapente de una categoría superior para la que está preparado para pilotar. Algo que solemos ver a menudo.

Si te interesa, vamos allá:

ACCIDENTES

Desgraciadamente en nuestro deporte ocurren accidentes. Yo creo que es un deporte bastante seguro, siempre que se practique de forma correcta, dentro de los límites de cada piloto.

No tengo estadísticas, ni las he buscado, pero me voy a basar en los datos de accidentes que han ocurrido en los últimos años en nuestra zona de vuelo (Algodonales-Cádiz), donde me parece que se hacen suficiente número de vuelos al año (unos cuántos miles) como para hacerse una idea realista.

Muy pocos, poquísimos accidentes graves ocurrieron a pilotos volando parapentes clase A. Ningún accidente a alumnos. Igualmente, ocurre con los pilotos expertos volando en clase C o D. Tienen pocos accidentes.

La mayoría de accidentes graves ocurrieron a pilotos con algo de experiencia que volaban parapentes clase B y B Altos.

Alguien puede decir que esto es porque la gran mayoría de pilotos que vuelan cumplen ese perfil: son pilotos con algo de experiencia que vuelan Clase B. Y es cierto. También que los pilotos de clase A suelen volar en condiciones suaves… esto no es del todo cierto. Por otro lado, los pilotos de clase C y D suelen volar en condiciones más fuertes, buscando vuelos de distancia.

Sin embargo, los que más se accidentan son esos pilotos, con algo de experiencia y volando parapentes B y B+, lo que me hace sospechar que algo más hay, y no sólo el porcentaje de estos pilotos respecto al resto.

MALAS ELECCIONES

Los parapentes son herramientas. Cada categoría está diseñada para una función concreta: los clase A para aprender y progresar; los clase B fáciles para progresar y hacer los primeros vuelos de distancia; los B altos para satisfacer las necesidades de prestaciones de pilotos expertos pero que buscan facilidad de pilotaje y un buen grado de seguridad, o para iniciarse en la competición; los clase C para volar lejos o competir; los clase D para alta competición o vuelos de distancia de alto rendimiento.

Vale, entonces, si un piloto jamás ha hecho un vuelo de distancia o ha ido a una competición, solo hace vuelos locales los domingos y disfruta del vuelo y de esas cervezas con los colegas al final del día… ¿para qué necesita volar con un ala tipo B alta o una C?

Veamos un ejemplo con coches: Si un tío trabaja en el campo, lo normal es que tenga un Land Rover. Si además tiene en el garaje un Audi 4, lo normal es que lleve al campo el Land Rover y use el Audi 4 para los viajes de carretera largos. Por supuesto que también puede usar el Land Rover para un viaje largo, pero estaremos de acuerdo en que no es lo ideal.

Pero aunque hayas entendido lo que quiero decir, el ejemplo de los coches es un mal ejemplo… porque da igual si el tío se hace 2.000 km en el Land Rover o si va en el Audi a ver cómo está el sembrado… no será lo ideal, pero ninguna de las dos cosas compromete la seguridad del fulano… pero en el caso de volar parapentes sí.

Si vuelas parapentes de categoría superiores a tu nivel, estarás comprometiendo tu seguridad. Así que, si no eres un piloto de XC, ni compites, ¿para qué necesitas volar un parapente B Alto o incluso un clase C?

LOS MOTIVOS

De nuevo, debo decir que es mi opinión personal, pero creo que los motivos que llevan a un piloto a hacer una mala elección del nivel de su parapente pueden ser estos:

MAL ACONSEJADO

He visto algunos pilotos de más de 60 años, que solo buscan en el parapente disfrutar de ratos agradables con amigos los domingos, y que están volando parapentes B o B altos porque “su instructor se lo ha recomendado”. En mi opinión , en esos casos, el profesional se ha equivocado, pues ha aconsejado un parapente que dificulta al piloto el vuelo (inflado y despegue más difíciles en personas poco ágiles) y, además, compromete su seguridad (no están entrenados para las exigencias de pilotaje, llegado el caso). Afortunadamente la mayoría de ellos solamente vuelan en condiciones suaves, sin turbulencias, lo que disminuye el riesgo de tener plegadas, y normalmente, no terminan en accidentes.

Puede ser que el vendedor, a veces, se vea presionado por el propio piloto para que le venda un parapente en concreto y, muchos, accederán a venderlo antes que perder la venta, aunque piensen que no es el más apropiado para él.

Pero a pesar de estos casos, debo decir que creo que es buena idea dejarse aconsejar por profesionales. Si tienes dudas, busca una segunda opinión.

En algunas ocasiones, los consejos no vienen solamente de monitores o instructores, sino de “los colegas”. Algunos colegas de vuelo pueden aconsejar mal. ¿Por qué? pues por mil motivos… desde no tener ni idea, hasta tener una idea equivocada, para venderte un parapente de segunda mano que tiene… no lo sé… pero el caso es que mi experiencia me dice que son los colegas los que en  ocasiones recomiendan a un piloto inexperto cambiar a un nivel de parapente superior, sin tener en cuenta las necesidades reales de éste, ni su experiencia o pericia a la hora de volar.

MOTIVOS SOCIALES

Bueno, para no extenderme demasiado, está claro que en muchas ocasiones hacemos cosas no por nosotros mismos, sino por aparentar, o por tener un reconocimiento a nivel del grupo… típicos pensamientos podrían ser: “buf, todos mis colegas vuelan parapentes B altos.. voy a parecer un pringao si sigo volando mi clase A.. tendré que cambiar“… o peor, que sean los mismos colegas los que te suelten delante de todos/as “tío, a ver si cambias ya el cladero ese que vuelas por un pepino como los nuestros“… en fin,.. no creo que haya que explicar más sobre esto. Se entiende.

“SI VUELO UN PARAPENTE MEJOR, VOLARÉ MEJOR”

Este es un pensamiento muy habitual entre los pilotos de parapente con poca experiencia. De nuevo, mi opinión es que es un pensamiento equivocado.

Pensar que por volar un parapente clase B o B+ vas a volar más alto y más lejos que con uno clase A, es claramente un error.

Volvamos a un ejemplo, que me encantan… es como pensar que si juegas al tenis contra Rafa Nadal y tú usas su raqueta profesional, tendrás posibilidades de ganarle. Te va a ganar, incluso si Rafa usa una tabla de madera en lugar de una raqueta.

Un piloto de parapente experto volando un parapente clase A muy probablemente sea capaz de hacer un vuelo de distancia más lejos que un piloto inexperto volando un ala clase B o B+, simplemente porque el piloto experto sabrá aprovechar mejor las ascendencias y dónde encontrarlas, sabrá qué camino seguir para llegar más lejos y sabrá exprimir todo el rendimiento posible al ala, mientras que el inexperto no sabrá ni por dónde anda la primera térmica frente al despegue y terminará aterrizado en mitad de un campo, mientras el piloto experto estará ya en la base de la nube, listo para planear lo más lejos que pueda.

Además, el piloto experto estará 100% concentrado en el vuelo, disfrutando, tranquilo y se sentirá seguro volando, con lo que estará rindiendo al máximo, mientras que el piloto inexperto andará más ocupado en controlar los cabeceos del ala en la turbulencia, preocupado por no tener una plegada que no pueda controlar, se pondrá nervioso y perderá la motivación.

Volar bien en parapente depende en la mayor parte de tí, de tus conocimientos y de tu pericia, y no del tipo de ala que vueles. Y por supuesto que un piloto experto volando un ala con buenas prestaciones alcanzará su máximo rendimiento.

MOTIVOS ECONÓMICOS

Por último, otros motivos que pueden llevar a un piloto inexperto a comprar su primer parapente clase B o B+ es pensar que así está ahorrando dinero, ya que si se compra un clase A, en poco tiempo “se le quedará corto” y tendrá que cambiarlo por un clase B, lo que supondrá un gasto extra. La solución es, por tanto, comprar directamente el clase B o B+, y ahorrarse un dinero.

Este motivo se une a otro, que es pensar que el vendedor te aconseja un clase A para poder venderte luego otro parapente clase B o B+. Hablando claro, pensar que te están engañando.

Bueno, sobre estos motivos podría extenderme mucho tratando de explicar lo que opino al respecto, pero ya creo que esta entrada se está alargando demasiado, así que solamente diré que en la mayoría de los casos que conozco los pilotos noveles son gente buscando ocio, que solo pueden volar en fines de semana, muchos de ellos ni siquiera todos los fines de semana, y que buscan disfrutar de vuelos locales y de la compañía de sus colegas. Para hacer este tipo de vuelos no creo que se necesite un parapente clase B o B+, sobre todo en los dos o tres primeros años de experiencia. Un clase A bueno cumplirá de sobra con estas expectativas y, llegado el caso, si en ese tiempo el piloto descubre el gusto por el vuelo de distancia, la competición o la acrobacia, entonces puede plantearse pasar a una categoría superior que le ayude en su progresión.

Y sobre el pensar que los profesionales quieren hacer negocio con la venta de dos parapentes en lugar de uno, el que piense esto no tiene ni idea de cómo está el mercado español de venta de parapentes… cuando escribo esto aún estamos en plena crisis económica, y ya cuesta vender un parapente… así que imagínate vender dos!

EN RESUMEN

Si has leído hasta aquí creo que al menos te mereces un resumen de lo que opino a la hora de elegir tu primer parapente:

Sé sincero contigo mismo, ten personalidad, deja de lado las presiones de los colegas y de tu vendedor y piensa realmente qué tipo de vuelo te gustaría hacer y a dónde quieres llegar en esto del parapente.

Piensa qué tipo de piloto eres, ¿ocasional o vas a volar todos los días que se pueda? ¿Eres bueno pilotando o eres un piloto normal,… o incluso torpe?

¿Qué buscas en el parapente?…. ¿te gustaría en el futuro hacer vuelos de distancia o competir? ¿o buscas disfrutar a tope volando con tus colegas del club los fines de semana?

¿Quieres disfrutar e ir progresando con buen margen de seguridad, o prefieres ir algo más deprisa aunque arriesgues más?

Seguro que si respondes a estas preguntas con sinceridad y sin presiones, ya sabes qué tipo de ala quieres para empezar a volar.

EL AUTOR

José Ramón Pérez. Es piloto de parapente desde 1992, Técnico Deportivo en Parapente y Director de la Escuela de Parapente ZEROGRAVITY.